martes, 11 de noviembre de 2008

Love Song Nº 79.899







"Entre nosotros, se fue creando una relación de amor y odio, que aparecía y desaparecía en el tiempo de manera intermitente,ya que si por un lado parecía no tener fin, por el otro parecía no haber existido nunca.
Cuando amanecía, bastaban los primeros acordes, para que los recuerdos se borraran de un plumazo. Sin embargo cada noche, huíamos de esos mismos sonidos que nos perseguían como locos, refugiándonos en la calle vacía y muda.
Por aquellos días la canción se convirtió en milagro y catástrofe.A partes iguales.
La misma medida que conservaban nuestras almas antes de haberla escuchado por primera vez."



martes, 28 de octubre de 2008

Smokers Outside The Hospital Doors





Nosotros somos los supervivientes del incendio;
sabemos que significa escapar por los barrotes sin
nada en las entrañas.

Nosotros somos los supervivientes del incendio;
sabemos que algún día todos tendrán donde volver,
menos nosotros.

Nosotros somos los supervivientes del incendio;
la muerte nos encontró entre ceniza,
fumándonos aquella miseria con tanta urgencia
que nuestros labios sangraron
y era una sangre tan espesa, que ahogó al sol.

Pero nosotros,logramos respirar entre la sangre y el humo.
Aunque llegáramos a conocer lo más triste del mundo.
Aunque desde lo alto, la vida se creyera rota y extraña.
Y esas lunas parecieran tan lejanas…y con ellas,esta luz.

Porque nosotros, logramos escaparnos por la ventana más alta.
Aunque lo inmenso fuera el abismo, aunque mis alas fueran dolor.





A Raúl. Nosotros fuimos los fumadores en la puerta del hospital.





jueves, 23 de octubre de 2008

Tangata-Manu El último hombre pájaro






Me acerqué a él y le agarré las manos.
En sus ojos, podíamos ver una libertad no humana,
una libertad casi ancestral.
Su dolor entonces, sólo era un recuerdo,unos pasos latiendo apenas.
Unos mendigos de amor quisieron tocarle. Y él les besó en los labios.
Uno a uno, despacio, con una ternura infinita.
Con cuidado, posó mis dedos por cada una de las cicatrices
que me guardaba bajo sus alas.
Después, el silencio lo envolvió despacio, y le cerró los ojos.
Me acosté junto a él, y calenté su cuerpo durante 40 madrugadas.

Las suficientes para que no se sintiera solo...

Las suficientes para que no sintiera el frío de su último vuelo.





jueves, 16 de octubre de 2008






Y el final se presentó en forma de sueño.
Y era tan claro su presagio, que nos arañó los ojos.
Después, oscureció y amaneció de indistinta manera.
Tú, en tu parte del mundo, de pie en la ventana...
yo, en ninguna parte,tumbado a oscuras.
Sabiendo seguro, que nada de esto volvería a repetirse.

¿Podré volver a creer en algo que tú no puedas ver?





Fotografía: Sergio C. Revuelta
Juntas esperando el final







No volveré a pisar tu casa.
Ensucio demasiado.
Revuelvo.
Desarmo.
Hago ruido.
Cosas que nunca han sido ensuciadas,
que nunca han sido revueltas,
que no han sido desarmadas,
las que siempre han estado calladas.

Primero me prohibieron fumar en el salón
y acabé en la ventana,fumandome a la luna.
Después me obligaron a devolverles las cabezas
a las figuritas que con tanto empeño había decapitado.
Luego se bebieron mis sueños en estricto orden cronológico
y me obligaron a utilizar posavasos.

Me gustaba más tu casa cuando no era tan elegante.
Cuando los vendavales podían movernos del todo, mojarnos del todo.

Me gustaba porque podía andar de puntillas
por el techo del tejado, maullando lo que quisiera.

Ahora te molesta el aullido, te molesta la calle.

Y todo lo que quieres es esto: ¡Silencio!



martes, 14 de octubre de 2008







¿Cuántas primaveras tuvieron que pasarnos por encima?
¿Cuántos otoños enajenados, vendidos…?



Desde que he vuelto a nacer, la cordura no me acompaña.
Se desespera.
Duda.
Sospecha.
Me tira de la cama.
Quisiera hablarle con esa voz de fondo del mar.
Con la voz de los creadores primeros.
Con aquella voz que dijo: estoy vivo.
Con aquella otra voz que dijo: sin este abrazo estoy muerto.
Quisiera decirle: ¡Quédate conmigo!
¿No ves que en este mundo no queda sitio donde pueda esconderme?
Pero ella se tapa los oídos con lo poco que tiene.
Con lo poco que le dimos aquella madrugada.
Pero no es suficiente.
Nada es suficiente…
Para no escuchar…
Que me da miedo esta primavera.
Que me da miedo crecer entre las flores
que van envenenando nuestro jardín de profetas vacíos.
Que me da miedo andar, sin subirme a tus pies
que huelen a paz y a último silencio.


Sigûr






Sigûr para ti LA TRISTEZA es tan natural
como para mí debiera ser morir
-pero no lo es-
Te vi partir Sigûr, y me alegré cada día.

Pero cada noche lloro.

Mis manos abrazan tu ausencia
Como el león abraza la muerte
La memoria aprende el olvido
Como mis ojos aprendieron a dejarte partir.








En nuestro jardín primero estuve dormida mil años,
-y mil años estuve muerta-
Y en mi agonía te veía, Altazor,
pero no podía tocarte.
Porque nada éramos -nada seremos-
ante esa oscuridad infinita.

Cuando me desperté, tomé lo que tenía,
y descalza me postré ante tu tumba.
Pero estaba vacía. Mis huesos y tus plumas,
estaban huecos por dentro.

Ni las voces primitivas supieron pronunciar tu nombre.

Porque no era la verdad la que gritaba.
Fue la belleza.

Porque no eran mis ojos ni mis espejos,
lo que tus ojos mostraban.








Qué podré hacer para existir después de esto.
Para sobrevivir, cuando todos los que antes fueron niños,
sean sólo huesos, confinados en una jaula de amor ficticio.
Cómo resistir, cuando la desidia los acune con palabras de lluvia tácita,
y yo permanezca vagando por las calles como una niña que no envejece,
o que siempre fue vieja.
Cómo no desaparecer de aquí cuando sólo pueda verlos a través de las rejas.
Armados, con sus sonrisas vacías. Retorciéndose.
Con sus siniestros labios queriendo tocarme.


It wasn´t my revenge, but It was my redemption.


Las rosas de nuestro jardín han empezado a hablarme,
en un dialecto extraño para los hombres.
Es todo lo que necesito…
Palabras rojas de sangre.
Para dibujar en tu alma,
lo que un día quise encender en la mía.


La anunciación







Gabriel, invoco tu muerte como quien invoca un milagro



lunes, 13 de octubre de 2008







El diablo le tiene miedo a una niña.







Fotografía: Sergio C. Revuelta

domingo, 12 de octubre de 2008







Al fin y al cabo yo SOBREVIVÍ al muro
Pero ahora me planteo que quizás el muro sea el resto.
Y el silencio sea el muro.
Y sean los ángeles el muro.
Y sea el muro también el jazmín.


¿Y si al final me levanto, y descubro que la esperanza no era un jardín?
¿Cómo podré hacer para que crezcan flores después del invierno?
Y en todo caso...
¿Se verían las flores desde allí?


sábado, 11 de octubre de 2008





Es el pulso de mi niñez el que me mantiene con vida,
El que me aparta de los falsos profetas.
Porque en mi alma descansan los sueños del guerrero,
Y sin embargo para el que tiene miedo,
mi alma es un espejo.
Y al mirarme de cerca,los cobardes ven su verdadero rostro.
Y salen despavoridos, como si no pudieran soportar la verdad,
y mi alma fuera una guerra devastadora.



Y yo sólo enhebro las fauces del destino.
Pero no puedo romperlas.


jueves, 9 de octubre de 2008






De cualquier pregunta que pudiera hacerme ahora,
la respuesta no me pertenece.

Si preguntara por ejemplo, que hago aquí,
o si mi vida responde a algún sentido concreto,
Nadie respondería.
Y eso debiera ser menos preocupante que escuchar una voz
trayendo una respuesta de vuelta a este silencio.

Ahora estoy segura de que algunos indecisos
formularon las preguntas una vez,
y al no obtener respuestas, se callaron y a otra cosa...
(pero a partir de ese día las mariposas nunca volvieron a aparecer,
ni ninguno de esos seres que suelen sobrevolar el cielo,
cuando llega la primavera).

Hubo una gran mayoría que no se preguntaron nada
(porque eran mudos de alma)
y siguieron sentados frente al televisor,
cada una de sus noches.
Ahora al mirarse al espejo no se reconocen.
Y no les culpo.
Yo casi no puedo reconocerme,
y eso que apagué el televisor y encendí la radio hace años.



De pronto, me pregunto si dejaré de hacerme preguntas alguna vez.
Si habrá un bálsamo para la inquietud del alma,
o un ungüento que me traiga la verdad a los ojos,
sin desprenderme las retinas.



Y acabo por pensar si ese milagro no estará en la muerte
1 segundo antes de besar de sus labios,la terrible respuesta.


domingo, 5 de octubre de 2008







"Toda persona debería ser libre, alguna vez en la vida.
Y cuando digo libre, quiero decir …si no hubiese miedo."





viernes, 3 de octubre de 2008



Querido benjamín
Sí…,es extraño el mundo.
La prensa y el marketing nos van encubriendo nuestra la falta de dientes.
Y con las encías, vamos masticando una vida simulada, llena de miedos, y espejos.

Sí…, es extraño ver al ser humano, metiendo la cabeza dentro de una pecera y verlos gritar hacia dentro.

Sus ojos se han ido cerrando.
Como si una maldición hubiera caído sobre ellos
Y sólo les quedara el cinismo o la muerte.

¿Qué pretenden que haga?
¿Dejarme morir yo también?
Nadie parece entender, que si me dejo morir, estaré muerta
Y si estoy muerta…
¿Cómo podría encender una hoguera?


Y siento que lo peor no ha llegado.
Qué lo peor vendrá, el día en el que se quiten las máscaras
y ya nos les quede nada.
¿Qué nos quedará entonces a los que no supimos mentir?

El progreso nos va aislando.
Dentro de poco yo también seré sólo una grieta en este túnel.
Pero no temas por mí.
Mis ojos no se cerraran aunque me pese la noche.
Aún cuando duermo, mantengo los ojos abiertos.
He aprendido que nunca se sabe
cuando podemos encontrarnos una hoguera ,
en medio de la oscuridad.



Invierno






Intento encontrar una palabra, un signo…
y no puedo-
Porque mi voz no existe,la mató el invierno.

Las rosas blancas que observaron mi dolor,
y mis manos...
se volvieron negras y comenzaron a reír.
Pero era una risa amarga…como la de aquel que ríe
cuando se está muriendo de miedo.


Quisiera sentir que aún queda aquí alguien con vida.

Quisiera que alguien sintiera a la humanidad
temblando de frío,como la siento yo.




Evôka







Entre dolor y la nada, elijo el dolor
Y al manto de fuego que cubre las estepas heladas.
Elijo el dolor,
Y la bella catástrofe de tu agonía
No la nada,
O el vuelo del pájaro que se derrumba
Vertiginosamente sobre el invierno



Árbol Rojo






A estas alturas del cuento,
romper un pacto con el diablo,
no tiene perdón.
-Pero menos lo tiene hacerlo eterno-
Porque eternas sólo debieran ser las maldiciones,
que caigan entre tu miedo y el mío.

El viento silba sobre el monte de Aniene,
y siento caer sobre mis ramas,
las lágrimas de leñador

¿Dónde está la herida limpia que prometimos?
¿Dónde la saliva que curaría el dolor?


No era cuestión de amar
Sino de olvidar que el miedo existirá,
donde quiera que estemos

No era cuestión de amar,
Sino de recordar,
Que donde quiera que estés
Nada te debo.



Batiscafo







Cuando amanezca
en el fondo del mar no quedará nada.
Las ballenas desaparecerán del todo
y las que queden,
aquellas que hayan traicionado al arpón,
cansadas de tanto engaño,
regresarán a su hogar.


Y lo harán desnudas,
con la esperanza sumergida,
ocultándose en la noche,
cantando un cálido réquiem
por los que no supieron nadar
o por los que sabían pero se olvidaron…
o no recordaron…


Y mientras tanto
al otro lado del mundo,
el amante sin naufragio
las verá marchar sin decir nada.


Y delirando a la deriva,
se preguntará inagotable
por la muerte o la gracia
de la estrella que pudo salvarlo